La obra de Pia

La obra de Pia Seiersen se inserta en el movimiento artístico que considera al papel no sólo como un soporte para las artes, sino como parte integral de la obra de arte en sí. Esta vertiente tiene implicaciones ineludibles como el replanteamiento de la funcionalidad de los medios, la desaparición de los límites entre fondo y forma, o la valoración de la materia como fuente de un valor estético. Pia Seiersen utiliza fibras tradicionales para la elaboración de su materia como el algodón y el henequén, pero también otras como las de la piña, las del plátano o del ajo con las que desarrolla cualidades propias del arte tridimensional, partiendo de la pulpa del papel.

 Su lenguaje plástico se consuma apuntando simultáneamente hacia dos direcciones: hacia el pasado retomando las técnicas ancestrales de la manufactura del papel, y hacia la vanguardia explorando nuevas posibilidades con un rigor experimental. En palabras del escritor Alberto Ruy Sánchez, refiriéndose a las piezas de esta artista: “algo en ellas, sus texturas, su fidelidad al papel que las sustenta, delata su origen arbóreo, real y mítico: el papel viene del árbol y luego forma, artista de por medio, un bosque de sorpresas para los sentidos”.